Revilla afirma que tiene que estar "a la altura" de los intereses de Cantabria en la defensa del AVE porque "no se puede tolerar" la supresión de una comunicación que el resto de territorios tienen
El presidente ha intervenido ante la Asamblea General de CEOE-CEPYME

El Presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha asegurado hoy ante la Asamblea General de CEOE-CEPYME que el cargo que ostenta le obliga a estar "a la altura de lo que exige representar los intereses de un territorio" en la reivindicación de la conexión ferroviaria de Alta Velocidad con Madrid a través de Palencia, porque "hay cosas que no se pueden tolerar".
"Se puede transigir, se puede moderar, se pueden aceptar incluso plazos, pero no se puede de ninguna manera tachar del mapa de España una comunicación que la tienen todos acabada o en obra", ha subrayado.
Revilla, que ha trasladado un mensaje de ánimo a los empresarios por la "responsabilidad enorme" que tienen que afrontar en estos momentos, ha centrado parte de su intervención en la clausura de la asamblea de la organización cántabra a la situación creada como consecuencia de la paralización de las obras del AVE, un proyecto que ha vuelto a defender como "fundamental" para el futuro de la Comunidad Autónoma, porque "esta tierra tiene una carencia todavía, que no le ha permitido competir en igualdad de condiciones con el resto de España, y son las infraestructuras".
Ha reafirmado por ello su petición al Gobierno de España para que la conexión por AVE con Madrid, "que es una planificación del Ministerio desde hace ya 20 años" y está contemplada en el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT), "llegue en los mismos plazos que va a llegar al resto de las comunidades", y ha confiado en que la reunión que se comprometió a convocar sobre este asunto el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sirva para obtener "una aclaración a esta cuestión vital" y que ha sido "prometida y comprometida reiteradamente".
Asimismo y además de confesarse "un obseso de las infraestructuras", ha defendido la trascendencia de este proyecto para Cantabria frente a quienes no consideran que sea la máxima prioridad, porque sin infraestructuras "no hay desarrollo posible". "Esta región necesita imperiosamente ese AVE; no es un tren, es el tren, en tren con mayúsculas", ha subrayado.
También ha vuelto a rechazar las palabras pronunciadas por el ministro de Fomento, José Blanco, en el Congreso de los Diputados, donde cuestionó que una región con "500.000 habitantes" pueda tener dos líneas de Alta Velocidad. A su juicio, "no se puede aceptar de ninguna manera que se nos haya presentado como una región pedigüeña y que quiere dos AVEs", máxime cuando no fue Cantabria quien planteó la conexión de la línea con Bilbao, a la que se ha referido como "una joya de obra" y "muy importante" para región, sino el propio ministro, cuando convocó hace 6 meses un acto institucional en Zaragoza para presentar esa conexión dentro del trazado entre Valencia y el Cantábrico.
Además, ha reiterado su oposición a la postura del ministro sobre la necesidad de buscar otro trazado y su insinuación de que la conexión entre Cantabria y Madrid sea por Bilbao. "Eso es de todo punto intolerable, absolutamente intolerable", ha recalcado el Presidente, para quien "de ninguna manera se puede aceptar" que un proyecto con todos los estudios ambientales hechos hasta Reinosa, con 70 kilómetros adjudicados y en información pública el resto, sea sustituido para ir a Madrid "por otro sitio".
Revilla ha considerado que esa postura "toca la dignidad personal" de cada uno de los cántabros y sería "una humillación", porque Cantabria no reivindica nada que no tengan los demás y "no es un problema de tamaño", por lo que ha señalado que en esta reivindicación "no hay más vuelta de hoja" y "hay que hacer frente a los compromisos".
Unidad ante la crisis
Aunque ha expresado su acuerdo con otras medidas adoptadas por el Gobierno para reducir el gasto, el Presidente ha indicado que en un momento como el actual "no es recomendable" recortar la inversión pública, al tiempo que ha lamentado que ante una situación de "emergencia nacional" como la que se está viviendo la clase política española no sea capaz de llegar a un acuerdo "en un mínimo de cosas".
Revilla ha apuntado a esa división como una de las "carencias" que diferencian a España de otros países europeos y que trasmiten la opinión de que aquí "las cosas están peor", por lo que ha afirmado sentir "envidia" al ver cómo en otros Estados los gobiernos y la oposición alcanzan consensos para "arrimar el hombro" y afrontar la crisis. "Este país es bastante cainita, no se concede al rival político ni una mínima ventaja", ha precisado el Presidente, antes de preguntarse qué habría ocurrido hoy en los mercados y en la visión del resto del mundo hacia España si el Congreso de los Diputados no hubiera logrado convalidar ayer el decreto ley que regula las medidas de reducción del déficit.