Revilla afirma que el PRC llega a la "mayoría de edad" con su presencia en la política nacional
El Partido Regionalista apuesta por una campaña "austera" en la que recorrerá Cantabria y realizará 60 actos

El secretario general y candidato al Congreso de los Diputados, Miguel Ángel Revilla, ha asegurado hoy que el Partido Regionalista cumple “la mayoría de edad” al concurrir a las elecciones generales del 20 de noviembre, con las que pasa de ser un partido de ámbito regional a intervenir en la política española.
Aunque nunca ha sido “ajeno” a las cuestiones nacionales, “porque no somos un partido localista que se haya inhibido de decisiones de ámbito nacional, sino que nos solemos mojar y opinar en esta materia con frecuencia”, es el momento de tener “la voz del partido en Madrid”. Así lo ha declarado Revilla con motivo de la presentación del folleto-programa que el PRC distribuirá por toda la Comunidad Autónoma para que los ciudadanos conozcan cuáles serán sus prioridades tras el 20N, que ha tenido lugar esta mañana en una rueda de prensa, en la que ha comparecido acompañado por el cabeza de lista al Senado, Javier López Marcano, y el número 2 al Congreso, Guillermo Blanco.
El líder regionalista ha explicado que durante los próximos días participará en un total de 60 actos, por toda la geografía regional, para dar a conocer sus propuestas, en una campaña que ha calificado como “austera” y que supondrá para el partido un desembolso de 150.000 euros.
El objetivo del PRC es hacer partícipe a la ciudadanía cántabra de los objetivos que defenderá en las Cortes españolas, entre los que destaca la “igualdad de trato a las personas y a los territorios”, porque “si unos tienen AVE, también lo tienen que tener los demás, ya que independientemente del número de habitantes todos los ciudadanos de este país y todas las Comunidades Autónomas tienen derecho a las mismas cosas”. “Ése es un planteamiento que vamos a llevar con energía a Madrid”, ha precisado Revilla.
Asimismo, ha subrayado que la nueva legislatura será “muy delicada y muy complicada”, tanto a causa de la crisis económica como de las pretensiones de los nacionalismos vasco y catalán, que augura pasarán por la reivindicación de la independencia, en el caso de Euskadi, y de un concierto económico similar al de dicha comunidad por parte de Cataluña.
En cuanto a las dificultades económicas, ha destacado la necesidad de “dar soluciones y aportar ideas que el Partido Regionalista tiene”, entre las que ha mencionado la apuesta por un nuevo modelo productivo basado en las energías renovables y la reanudación de la inversión pública, cuya paralización ha sido “la
decisión más lamentable que ha tomado el Gobierno de Zapatero en una situación de crisis y paro como la actual”.
Revilla ha abogado además por la recuperación de la credibilidad política, mediante acciones encaminadas no sólo a endurecer el castigo a la corrupción en el ejercicio de la función pública, sino también a evitar que se repitan situaciones como la protagonizada en Cantabria por el ministro de Fomento, José Blanco, y su decisión de renunciar a la construcción del Tren de Alta Velocidad con Madrid, en contra del compromiso institucional que él mismo había firmado apenas un año antes.
Con hechos como éste, ha opinado el líder del PRC, “no es de extrañar que los ciudadanos recelen de la política”.
La reforma de la Ley Electoral y la lucha contra “la dictadura impuesta por Alemania en la Unión Europea” serán igualmente objetivos del Partido Regionalista, que defiende el refuerzo de las instituciones europeas con un tesoro único, un Banco Central Europeo fuerte y un eurobono que iguale las condiciones de financiación de todos los países.
“Vamos a explicar a los cántabros que si el PRC está en el Congreso y en el Senado se nos va a oír con toda seguridad hablar de Cantabria y de España, porque no vamos a ser silenciosos, no vamos a ser diputados y senadores que actúen por mandato de nadie, simplemente del sentido común y de los intereses que allí vamos a representar, que son los intereses de nuestra tierra”, ha concluido.