Entrevista a Mª Teresa Noceda, Alcaldesa de Comillas
«Los comillanos aún no son conscientes de que les va a cambiar la vida a todos»

Un pasado esplendoroso, un presente ilusionante y un futuro tan cierto como la concesión de una de las cinco sedes de los Colegios del Mundo Unido. Todavía andaba echando cuentas de lo que va a suponer la Fundación cuando a Comillas le cayó este otro 'gordo' intelectual. Era de esperar. La distinguida villa del Marqués, la cuna que meció a la aristocracia, el refugio de los doctos y eruditos, un pueblo de cuento, «y de cine», había presentado la candidatura de un enclave muy sobrado de linaje. «Los comillanos no son conscientes de que les va a cambiar la vida». El maná, por lo visto, se ha parado sobre el cielo de Comillas.
-¿Qué sensaciones le ha producido esta buena nueva?
-En mis años de alcaldesa han sucedido dos cosas importantísimas; la creación de la Fundación Comillas, en 2005, y la designación de la villa como sede de los Colegios del Mundo Unido, hace una semana. Es lo mejor que podría sucederle a un alcalde. Estoy muy orgullosa. De eso, y de ver en lo que se ha convertido la Universidad Pontificia.
-Pues, la verdad, es para estarlo, porque ese edificio se estaba cayendo a trozos.
-Una de mis mayores motivaciones a la hora de presentarme a la alcaldía era lograr que aquel edificio, que, efectivamente, los comillanos veíamos que se estaba cayendo, tuviera un uso educativo y cultural. Sobre la Pontificia se cernía entonces el fantasma de la especulación. Había una gran cantidad de proyectos nada claros de cara a su futuro y la gente del pueblo tenía miedo porque no sabía qué iba a ocurrir. Y lo que ha ocurrido nos ha llenado de alegría a todos los comillanos, que vemos esperanzados un futuro muy prometedor.
-¿En qué medida repercutirán en la vida del municipio la Fundación Comillas, los Colegios del Mundo y todo aquello que orbita a su alrededor?
-Va a suponer un cambio absoluto en todos los aspectos; en el social, en el económico, en el cultural... Para empezar, la población va a experimentar un crecimiento de un 15 a un 20%, y eso quiere decir que todas las infraestructuras se tendrán que adaptar a este nuevo formato poblacional. También crecerá el empleo, crecerá la promoción de Comillas en el resto del mundo y crecerá, por supuesto, la inmensa riqueza intelectual que ya atesora esta villa.
-Ya, pero eso no se consigue de la noche a la mañana.
-Tendremos que ponernos las pilas y prepararnos para lo que llega.
-¿Eso no produce ansiedad?
-Eso produce esperanza, porque se presiente un desarrollo social, cultural y económico importantísimo. Mire. Le voy a poner un ejemplo. Van a generarse puestos de trabajo tanto directos como indirectos y eso va a repercutir en los jóvenes, que ya no tendrán que marcharse a buscarlo porque lo tendrán aquí. ¿Sabe lo que significa eso? Significa que, al contrario de lo que sucede en la mayoría de los pueblos, que se van envejeciendo, Comillas será un pueblo vivo y joven.
-Cree que los comillanos son conscientes de esto que me cuenta?
-No. No lo son. Están muy contentos, claro, pero no son conscientes de lo que todo esto va a suponer, de que les va a cambiar la vida a todos. Y entiendo que, en ese sentido, el Ayuntamiento tiene que trabajar para prepararles.
-Algo habrán oído
-Por supuesto. Y oyen muy bien. Algunos vecinos me han parado por la calle y me han dicho: 'alcaldesa, eso que nos han concedido es bueno, eso va a suponer trabajo y vida para el pueblo, ¿verdad?'. Va calando ese gran proyecto que, insisto, nos va a cambiar la vida a todos.
-¿A quién cree que tendrán que agradecérselo?
-Rafael Benjumea Cabeza de Vaca contactó con Emilio Botín para intentar encajar el proyecto en Comillas y este, a su vez, transmitió la idea a Miguel Ángel Revilla, cuya insistencia al Rey resultó decisiva. Es a ellos, y a nadie más, a quienes los vecinos de esta localidad tenemos que agradecer el futuro que aguarda a la villa.
-¿Recuperará Comillas el esplendor de épocas pasadas?
-Para eso hace falta que los proyectos se asienten, pero, sí, creo que sí, porque han venido, vienen y van a venir personalidades de la talla y del prestigio intelectual de las que venían en aquel tiempo.
-Y habrá que estar a la altura.
-Llevamos cuatro años realizando talleres de formación y a las personas que estamos formando las estamos orientando de cara al futuro de la Fundación. Le voy a decir más. Cada día viene más gente al Ayuntamiento para ver de qué manera se tienen que preparar para encontrar trabajo en la Fundación o en los Colegios del Mundo.
-¿Tiene vértigo?
-No. Estoy convencida de que todo esto va a salir bien. He sido una de las personas que más ha creído en todos los proyectos que se van acometiendo en torno a la Pontificia. Creí en la Fundación Comillas cuando todos creían que era humo y creo en los Colegios del Mundo.
Obstáculos
-¿Quién o qué le preocupa que pueda emerger para entorpecer este proyecto?
-Bueno, pues, como siempre, hay algunos grupos políticos a los que no les interesa que este proyecto salga adelante. Incluso yo misma, dentro de esta alcaldía, he tenido que soportar en estos últimos años a gente empeñada en torpedear el proyecto, en ponerle trabas e inconvenientes, como si estuvieran deseando que no saliera adelante. Menos mal que ha habido grupos -me refiero a PRC y PSOE- que hemos confiado en que el proyecto saliera adelante. Pero, sí, ha habido grupos, otros dos concretamente -se refiere a PP y Convocatoria por Cantabria- que están deseando que no salga adelante.
-¿Pero no es un bien para el conjunto de Comillas?
-Sí, pero no lo ven así, lo ven como un logro personal y les molesta. Ya sabe cómo funciona esto, ¿no?. Con tal de ir en contra del alcalde, la oposición es capaz de ir también en contra de aquellos proyectos maravillosos que puedan beneficiar a su pueblo. Pero somos fuertes.
-Bueno, la oposición está para eso, para oponerse...
-¡Claro que sí! Pero, vamos a ver, se tendrá que oponer sosteniendo un argumento, no por oponerse. Está claro que cada grupo municipal tiene una línea a seguir con la que los otros no están conformes. Pero cuando están en juego cosas tan importantes para un pueblo, todos los grupos deberían apoyarlas, respaldarlas, como es el caso de la Fundación Comillas. El otro asunto, el de los Colegios del Mundo, acaba de producirse y aún no hemos empezado a debatirlo.
-¿Lo ve venir?
-Espero que, en este caso, todos los grupos vayamos de la mano y apoyemos y saquemos adelante este otro gran proyecto.
-¿Confía en que será así?
-Quiero confiar en que va a ser así. Porque si en realidad queremos el bien de Comillas y los comillanos, tiene que ser así. Entiendo que no puede ser de otra manera.
Infraestructuras
-Claro. Todo esto está muy bien, pero un futuro tan prometedor como el que pinta no se sostiene sin infraestructuras adecuadas. ¿Cómo está el asunto de la variante Este?
-Lo de la variante Este es un varapalo para Comillas. Cuando se redactó el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) se propusieron tres alternativas para esta variante; la Este, la Oeste y la Centro. Se hizo un estudio pormenorizado de todas y la que menos perjudicaba o dañaba al paisaje era la Este, porque la Centro afectaba a toda la zona del Palacio de Sobrellano y la Oeste afectaba al Parque Natural de Oyambre y, ambientalmente, era mucho más dañina.
-¿Por qué se optó por la Este?
-Estamos en la cuenta de que en la construcción de cualquier carretera se producen desastres ecológicos, pero, de otro modo, no hubiéramos progresado nunca. Nunca. ¿Qué pasaba? Que la variante Este tocaba la zona de Rovacías, donde en su momento se levantó una urbanización...
-...Y el lugar ya estaba 'trillado'
-Claro. Paisajísticamente hablando ya era una zona muy afectada. Por eso se causaba menos daño llevando allí la variante que llevándola a otro sitio.
-Pues el juez no lo ha entendido de ese modo.
-No. Y acatamos la sentencia, pero en ningún caso la compartimos porque el daño que con esta decisión se le hace a Comillas es tremendo. El 99% de los comillanos estamos muy disgustados.
-¿Le parece un obstáculo serio en el camino hacia ese futuro esperanzador al que antes se refería?
-Lo es. No le quepa ninguna duda. Nos frena, porque estamos hablando de dos grandes proyectos que empezarán a funcionar en breve y ante los que tenemos que ir adaptando las infraestructuras. No sé. Es tremendo.
-Los trabajos se paralizaron y allí quedaron los restos.
-Pues sí. Y da una imagen horrible. Tendremos que volver hacia atrás, dejarlo como estaba y reestablecer así el equilibrio medioambiental. Eso, si no prospera el recurso de la Consejería de Obras Públicas.
El 'Capricho'
-No le quiero seguir amargando, pero el cierre del 'Capricho' representa otro problema que no termina de resolverse.
-Estamos preocupados por el futuro y el destino del 'Capricho', sí, porque es una de las construcciones más representativas de Comillas. Afortunadamente, aún podemos ofrecerle al visitante una oportunidad de contemplarlo a través del Palacio de Sobrellano. Pero...
-¿Qué más le preocupa?
-Pues además de la variante Este y del cierre del 'Capricho' me preocupa el paro como consecuencia del bajón que ha dado la construcción, aunque ahora comienza la segunda fase de las obras del seminario y en febrero lo harán las de los Colegios del Mundo y tengo la esperanza de poder rescatar a gente que está en el paro. También la vivienda. Hace falta más. Ahí estoy, mirando con los arquitectos municipales de qué manera se pueden construir más viviendas de protección oficial para los ciudadanos. Luego, la tramitación del polígono industrial y los 'arreglos' del día a día en el pueblo también me mantienen ocupada. No crea que vuelco mi esfuerzos sólo en la Fundación Comillas o en los Colegios del Mundo.
-No, no lo creo. Aunque esos proyectos quizá le resuelvan la vida a Comillas...
-Que sí, que el futuro es espléndido, pero ahora estamos en un momento malo que tenemos que salvar como podamos.
-Pero vendrán tiempos mejores... para los comillanos.
-Bueno, claro. Esos dos proyectos están ahí, a apenas tres años vista. Y nos van a ayudar muchísimo. Hasta el punto de que llegará un momento en el que Comillas no tendrá paro porque, por circunstancias, habrá trabajo para todos. Eso está ahí, sí, y llegará, pero insisto en que ahora mismo tenemos una serie de problemas que tenemos que solucionar.