El PRC local avisa del "catastrazo" y aboga por una reducción de la cuota a pagar por los vecinos
El Gobierno municipal podría hacer menos gravosa la subida del IBI si aceptara la propuesta regionalista

La actualización del catastro inmobiliario en Los Corrales de Buelna se convertirá en 2012 en uno de los principales debates políticos y económicos de la legislatura por el fuerte incremento en la factura del Impuesto de Bienes Inmuebles, el pago de lo que se conoce como la contribución.
El problema parte de que la revisión catastral de los bienes inmuebles rústicos, urbanos y especiales, no se hacía desde hace 15 años, y la actualización está suponiendo un cambio de valoración sustancial de cada uno de esos bienes.
La valoración del catastro afecta a lo que se conoce como la contribución, la factura del IBI. Como la subida será descomunal en algunos casos, se repartirá en 10 años, con lo que en una década cada corraliego se llevará, al menos una vez al año, las manos a la cabeza y al bolsillo.
Así por ejemplo, en una factura que hoy paga 200 euros se le incrementará en 2013, fecha en la que comenzará a aplicarse la subida, 20 euros, también como ejemplo. Más o menos, esos 20 euros subirán cada año, con lo que al finalizar la década tendrá que pagar en total unos 400 euros.
Eso sin tener en cuenta la subida anual de las ordenanzas, que si fuera de un tres por ciento cada año elevaría otro tanto esa factura final, más o menos hasta los 460 euros subida de impuestos incluida.
El PRC, a través de su portavoz municipal, Miguel Mediavilla, reconoce indispensable un estudio en profundidad del tema, pero ha tratado de avisar a los vecinos de lo que se les viene encima, algo que la mayoría de ellos ignoraban, pues tampoco se han realizado explicaciones sobre este asunto.
Miguel Mediavilla, que ha llamado a la revisión inmobiliaria el «catastrazo», apuesta por revisar la cuota que se utiliza para determinar la factura final. Actualmente, para suelo urbano, en Los Corrales de Buelna es del 0,68%. Ese coeficiente se multiplica a la base líquida y se divide entre 100 para determinar lo que se paga. La propuesta regionalista es que se revise a la baja esa cuota para que la subida no sea tan gravosa. Porque, a pesar de la subida, si el Ayuntamiento reforma el coeficiente, podría notarse mucho menos en los bolsillos de los vecinos.
El Equipo de Gobierno del PP aún no ha tomado una decisión al respecto, pero no parece gustarle demasiado la opción regionalista. No hay que olvidar que toda esta subida descomunal va a acabar en las arcas municipales, por lo que es una subida de impuestos muy apetecible para un partido que aboga por no subirlos.
Desde el PRC se procurará defender nuestra postura y tratar de que tanto el resto de la oposición como el Equipo de Gobierno acepten recaudar algo menos a cambio de no sangrar a los vecinos de nuestro Municipio.