El PRC acusa al PP de usar el Parlamento "con fines partidistas" para "salvar la cara" y ocultar su "fracaso estrepitoso" en la Comisión de GFB
Rafael de la Sierra considera "una parodia" la remisión al fiscal de las conclusiones aprobadas por los populares
El portavoz del Grupo Parlamentario Regionalista, Rafael de la Sierra, ha acusado hoy al PP de utilizar el Parlamento de Cantabria “con fines partidistas”, al aprobar en la Mesa la remisión al fiscal de las conclusiones de la Comisión de Investigación de GFB, un paso que ha calificado como “una parodia” de los populares para “salvar la cara” y ocultar su “fracaso estrepitoso” en el objetivo de “imputar delitos al anterior Gobierno”.
De la Sierra ha condenado que ni el actual Ejecutivo, ni el Partido Popular se hayan atrevido a llevar el caso a los tribunales y hayan preferido “poner al Parlamento a su servicio” para persistir en el “objetivo político” que ha presidido en todo momento la actuación de la Comisión de Investigación de GFB.
Además de lamentar que el presidente de la Cámara, José Antonio Cagigas, y los representantes del PP en la Mesa, contribuyan a ese “uso totalmente inadecuado de la institución”, el portavoz regionalista ha recalcado que la comisión de investigación “constituida con fines políticos y electorales en vísperas de las generales del 20 de noviembre” no ha logrado “desvelar un solo hecho nuevo, ni probar siquiera una de las muchas acusaciones realizadas contra los miembros del anterior Gobierno”, por lo que ha finalizado su trabajo “completamente desvirtuada”.
Sin embargo, cree que el Partido Popular “no quiere resignarse y asumir su fracaso” y ha optado por que el Parlamento “le siga haciendo el juego a sus intereses partidistas” al enviar las conclusiones al fiscal “por razones estrictamente políticas y que nada tienen que ver con la legalidad”.
De la Sierra ha destacado además que este “abuso de la mayoría absoluta” sin precedentes en la trayectoria del Parlamento de Cantabria y pone de manifiesto “los efectos perniciosos que puede provocar en las instituciones democráticas una mayoría prepotente y mal ejercida”.
Finalmente, ha indicado que la remisión de las conclusiones al Ministerio Fiscal también puede analizarse como algo positivo, ya que constituye “una oportunidad para aclarar de una vez por todas que no ha existido ningún indicio de delito en la gestión que el anterior Gobierno realizó en GFB; aunque, con seguridad, cuando el archivo de produzca, el PP todavía tendrá algo que decir”.