Abierto un puente «para la historia» sobre el arroyo Suspino de Herrerías
La obra, que ha costado 1,1 millones de euros y se ubica entre Puente El Arrudo y el límite con Asturias, fue inaugurada ayer por el presidente Revilla

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, dijo ayer que la «revolución» producida en las carreteras cántabras desde 1995 hasta hoy en día ha contribuido a recuperar la población de las zonas rurales de región, en contraposición con la tendencia vigente en el norte de España.
«Somos la única Comunidad, de Valladolid para arriba y desde Finisterre hasta Francia, que año tras año aumenta la población rural», dijo el presidente durante la inauguración del nuevo puente construido sobre el arroyo Suspino, en la localidad de Puente El Arrudo.
Según Revilla, al margen de la mejora considerable en materia de infraestructuras, esta recuperación de la población rural se debe también al esfuerzo que el Gobierno viene haciendo en los últimos años por dotar a todos los pueblos de Cantabria de servicios «mínimos» y «esenciales» como centros médicos, educativos y deportivos.
En su opinión, es «de justicia» que los presupuestos públicos se destinen a equiparar los derechos de los ciudadanos «vivan donde vivan» y se mostró «orgulloso» de que este objetivo se esté cumpliendo en Cantabria.
Un puente «para la historia»
El nuevo puente inaugurado ayer es una actuación incluida dentro del Plan de Choque que ha supuesto una inversión del Gobierno regional, a través de 'Gesvicán', de 1.094.994 euros. Se ubica en el punto kilométrico 4,800 de la CA-855, que une Puente El Arrudo con el límite provincial de Asturias.
Miguel Ángel Revilla destacó «el antes y el después» que la actuación ha significado de cara a la seguridad vial del tramo y puso en valor la inversión realizada, que, dijo, se ha traducido en un «puente para la historia». Con el presidente, asistieron a la inauguración el consejero de Obras Públicas, Ordenación del Territorio, Vivienda y Urbanismo, José María Mazón; el alcalde de Herrerías, Francisco Linares; los directores generales de Carreteras, Vías y Obras, Manuel del Jesus, y de Deporte, Ramón Cuesta, y otros representantes de la Corporación local.
Para Mazón, el puente sobre el arroyo Suspino es un «ejemplo» del nivel de ingeniería que existe actualmente en España y en Cantabria, donde están «los mejores ingenieros del país y una Escuela puntera». Como el presidente, el consejero puso el acento en la mejora de la seguridad vial que implica esta actuación, ya que el sinuoso y estrecho trazado anterior provocaba grandes riesgos para la circulación. Además, Mazón anunció que su departamento continuará invirtiendo en Herrerías y la próxima obra en ejecutar será la carretera Merodio-Casamaría.
De su lado, Linares agradeció la atención del Gobierno a las peticiones del Ayuntamiento, entre las que citó -a parte del acondicionamiento de la CA-855- los accesos a Bielva, la travesía de Casamaría y el saneamiento del municipio por importe de 4 millones de euros.