Fuentes-Pila opina que el Museo de Bellas Artes de Santander "no cambia ni mejora por ponerle otro nombre"

Considera que es necesario adecuar sus estructuras de gestión y su proyecto a los estándares habituales en otros centros para convertirse "realmente" en un Museo

28 Abril 2010
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El candidato regionalista a la alcaldía, José María Fuentes-Pila, cree que lo que se debería hacer en el Museo de Bellas Artes, para convertirse "realmente" en Museo de Arte Contemporáneo, es adecuar sus estructuras de gestión y proyecto a los estándares habituales que, según ha comentado, "desde hace tiempo se llevan a cabo en otros Museos". En este sentido, ha opinado que el cambio de nombre del Museo de Bellas Artes por Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander (MAS), no es la solución que necesita ya que "no cambia ni mejora por ponerle otro nombre".

Fuentes-Pila ha realizado estas declaraciones después de la visita que ha realizado, junto a miembros de su equipo, al Museo, momento en el que, además, ha señalado que está "cabreado profundamente" con "la decisión unilateral" del Equipo de Gobierno de cambiar el nombre del Museo "estas acciones se realizan desde el consenso y no a escondidas en la Junta de Gobierno Local" ha criticado.

Ha instado al concejal de cultura, César Torrellas, a que lea alguno de los documentos que recogen las buenas prácticas en la gestión cultural, en general, y del arte contemporáneo en particular, para que los tome como modelo. En este sentido ha citado, por ejemplo, el código deontológico del Instituto de Arte Contemporáneo y el Documento Cero del Sector del Arte Contemporáneo, entre otros.

El candidato regionalista considera que, siguiendo cualquiera de estos documentos, "lo primero" que el Museo de Bellas Artes "necesita" es un proyecto artístico que le proporcione "una identidad propia". En segundo lugar, apunta que "es necesario que se llegue a un consenso" sobre el proyecto con expertos e interlocutores del mundo artístico y, en consecuencia, que las instituciones proporcionen el apoyo económico para llevar a cabo este proyecto.

Además, Fuentes-Pila piensa que es "imprescindible" que el Museo tenga un patronato, una dirección y un equipo técnico, cada uno de ellos con sus estatutos, su reglamento y responsabilidades bien definidos, y ha añadido que lo "sorprendente" es que "todavía" no se trabaje así. De esta forma, el museo ganaría en "eficiencia, autonomía y agilidad en su gestión" opina.

Fuentes-Pila ha señalado que el objetivo de la creación de un patronato que gobierne el museo "es ganar en transparencia e independencia" y que "sean los expertos que lo forman" quienes atraigan fondos artísticos y recursos económicos al mismo. Ha apuntado también que "las principales funciones" a desarrollar serían científicas, encargándose de velar por el proyecto artístico, evaluar y asesorar a la dirección; económicas, relacionadas con la aprobación de presupuestos, la atracción de recursos privados y el aumento de la colección; y administrativas como órgano de elección de la dirección y responsable de impulsar la representación social del museo.