El PRC rechaza el descrédito del alcalde con los huertos de la Finca Altamira

"Ha destruido un excelente parque en el centro de la ciudad por una actuación improvisada, negligente e insensata", apunta Herrera

19 Mayo 2010
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    Luis Herrera, concejal PRC Santander

El concejal regionalista, Luis Herrera, ha rechazado las acusaciones que el alcalde de Santander ha vertido en torno a la "oposición" del PRC a la construcción de los huertos sostenibles de la Finca Altamira.

Herrera apunta que "el alcalde de nuestra Santander, no contento con haber destruido un excelente parque en el centro de la ciudad por una actuación improvisada, negligente e insensata en el mismo, se atreve a culpar al Partido Regionalista de "enorme oposición" al mismo, cuando ese desatino desembocó en el derrumbe de una parte del mismo con riesgos importantes para la población y la consiguiente indemnización que el ayuntamiento hubo de afrontar, con fondos de todos los santanderinos, a varios damnificados de aquel siniestro".

El edil regionalista recuerda que posteriormente a aquel desastre y "haciendo de la necesidad virtud", el alcalde transmite a los ciudadanos como genial actuación urbanística la necesaria reconstrucción del parque, e ignominiosamente la oposición del PRC al disfrute de los santanderinos del mismo, ocultándoles, naturalmente el precio real que a todos los ciudadanos les ha supuesto tal actuación, un coste de 896.697,62 €,indemnizaciones aparte.

Ante esta situación, los regionalistas manifiestan sentirse abochornados por la instrumentalización que el equipo de gobierno hace de los sentimientos de los  vecinos de la ciudad, niños y mayores, así como del cinismo y la manipulación que sobre este asunto llevan manteniendo desde que a mediados del año 2008 comenzó su intervención en la Finca Altamira con ese propósito, a pesar de la oposición de los regionalistas y las razonables alternativas que ya entonces propusieron.

"El equipo de gobierno se rodea de personas sentimentalmente vulnerables para disimular uno de los desastres de su gestión municipal, culpando a otros y evitando siempre la autocrítica que pudiera permitirles mejorar su gestión".

Para Herrera, "la maliciosa ocultación de nuestras propuestas, conservando el parque destruido y evitando la millonaria reparación; la conversión de cientos de huertos en pocas decenas y la posibilidad de destinar a otros fines necesarios en la ciudad el dinero empleado en la reparación y en las indemnizaciones causadas por el desaguisado, muestran a nuestro juicio la frivolidad de algunas de las actuaciones del equipo de gobierno municipal y su altivez ante el error así como el nulo discernimiento para corregir las equivocaciones".